Entrevista a Rajoy en El Mundo: no es suficiente
El Diario El Mundo ha realizado dos entrevistas a Mariano Rajoy. En la primera se abordaba la cuestión económica. En la segunda la política.
En esta última la entrevistadora ha tenido el acierto de preguntar al líder de la oposición sobre alguna de las destrucciones que ha llevado a cabo Zapatero en sus legislaturas: destrucción de la conciencia de los jóvenes mediante EpC y destrucción de la vida humana gestante mediante el aborto a la carta.
Rajoy ha venido a decir, así puede entenderse de sus palabras, que derogará la ley del aborto a la carta y la sustituirá por la ley del 85. También que eliminará la innecsaria y adoctrinante EpC de los estudios de nuestros hijos.
Hay que alegrarse, ciertamente, de esta noticia. La sociedad española, especialmente esos valientes objetores a los que califiqué justamente de “nuevos confesores”, y el movimiento por la vida que se ha movilizado acertadamente, han conseguido que el principal candidato a presidir España a partir del 2012 tenga el coraje de dar marcha atrás en estas dos leyes.
Pero no es suficiente, aunque sea necesario.
La educación necesita una reforma profunda que debe estar presidida por la responsabilidad: hay que devolver la responsabilidad de la educación a la sociedad; a los padres en primer lugar como responsables máximos de la educación de sus hijos, pero también a los centros y a los profesores que nunca más deben verse como enemigos a los que hay que controlar sino como los máximos interesados en que el sistema educativo funcione.
Por ello debemos aplicar los principios del sistema educativo finlandés, que no son otros que la libertad de elección de los padres al financiar el centro educativo elegido por éstos, la libertad de ideario y de curriculum y la autonomía para los centros educativos y la libertad de ejercicio para los profesores. Este es el secreto de los mejores sistemas educativos junto a la exigencia y la búsqueda de la excelencia.
Me parece de necesaria lectura el artículo de La Gaceta, “Ladrones de almas” de Julio Ariza. Es una descripción fidedigna de la educación en España.
En el ámbito de la vida, cualquier defensor de los derechos fundamentales de la persona es consciente de que no podemos volver a la situación anterior. Decenas de miles de niños gestantes sufriendo una violencia difícilmente imaginable (¿eres capaz de imaginar cómo se aborta a ese “ser vivo” como lo califica Aido?, es una muerte cruel y dolorosísima, que no admitiríamos ver ni siquiera en ningún animal salvo que fuéramos sádicos) y que no verán la luz del día no es admisible. No es admisible ser el lugar de Europa donde se aborta a niños completamente viables. No es de recibo ser el destino del turismo abortivo.
Toda vida humana necesita protección. También la del no nacido. El supuesto llamado eugénesico es un supuesto nazi. ¿Tienen menos derechos un niño no nacido por tener el síndrome de down o por tener alguna malformación? Eso es lo que la legislación española dice y lo que nuestra sociedad consiente.
Por todo ello no es suficiente aunque sea necesario.
Y a todo esto ¿qué pasa con el matrimonio?



